{"id":3609,"date":"2021-05-01T15:54:00","date_gmt":"2021-05-01T13:54:00","guid":{"rendered":"https:\/\/flow.bg\/?p=3609"},"modified":"2021-09-11T10:04:29","modified_gmt":"2021-09-11T08:04:29","slug":"4-%d0%bc%d0%be%d1%82%d0%b8%d0%b2%d0%b0%d1%86%d0%b8%d0%be%d0%bd%d0%bd%d0%b8-%d0%b8%d1%81%d1%82%d0%be%d1%80%d0%b8%d0%b8-%d0%ba%d0%be%d0%b8%d1%82%d0%be-%d0%b4%d0%b0-%d0%b2%d0%b8-%d1%82%d0%bb%d0%b0%d1%81","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/flow.bg\/es\/4-%D0%BC%D0%BE%D1%82%D0%B8%D0%B2%D0%B0%D1%86%D0%B8%D0%BE%D0%BD%D0%BD%D0%B8-%D0%B8%D1%81%D1%82%D0%BE%D1%80%D0%B8%D0%B8-%D0%BA%D0%BE%D0%B8%D1%82%D0%BE-%D0%B4%D0%B0-%D0%B2%D0%B8-%D1%82%D0%BB%D0%B0%D1%81\/","title":{"rendered":"4 historias motivadoras para impulsarte en la vida"},"content":{"rendered":"
Un caballero camina por un campamento de elefantes y se da cuenta de que los elefantes no est\u00e1n en jaulas ni encadenados.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n
Lo \u00fanico que les impide escapar del campamento es una peque\u00f1a cuerda atada a una de sus piernas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n
El hombre no sabe por qu\u00e9 los elefantes no usan su fuerza para romper la cuerda y escapar del campamento. Podr\u00edan hacer eso f\u00e1cilmente, pero en cambio no lo intentan en absoluto.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n
Curioso y con ganas de saber la respuesta, le pregunta al entrenador que est\u00e1 cerca por qu\u00e9 los elefantes se quedan ah\u00ed y nunca intentan escapar.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n
El entrenador responde:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n
\u201cCuando son muy j\u00f3venes y mucho m\u00e1s peque\u00f1os, usamos una cuerda del mismo tama\u00f1o para atarlos y a esa edad es suficiente para sostenerlos. A medida que crecen, se ven obligados a creer que no pueden separarse. Creen que la cuerda todav\u00eda puede sujetarlos como lo hac\u00eda cuando eran peque\u00f1os, por lo que nunca intentan liberarse. "<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n
La \u00fanica raz\u00f3n por la que los elefantes no se liberan y huyen del campamento es que con el tiempo han llegado a creer que esto simplemente no es posible.<\/strong><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n En un peque\u00f1o pueblo italiano, hace cientos de a\u00f1os, el due\u00f1o de una peque\u00f1a empresa le deb\u00eda una gran suma de dinero a un usurero local. El usurero es un tipo muy viejo y de aspecto poco atractivo que, sin embargo, aprecia a la hija del deudor.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n Le ofrece al empresario un trato que eliminar\u00e1 por completo la deuda que tiene. Sin embargo, el problema es que solo cancelar\u00e1 la deuda si se casa con su hija.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n No hace falta decir que esta propuesta fue recibida con disgusto.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n El prestamista dice que pondr\u00e1 dos piedritas en una bolsa, una blanca y otra negra.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n Luego, la hija tendr\u00e1 que meter la mano en la bolsa y sacar una piedra. Si eleg\u00eda el negro, la deuda ser\u00eda perdonada, pero el prestamista se casar\u00eda con ella. Si es blanco, la deuda tambi\u00e9n se cancelar\u00e1, pero la hija no tendr\u00e1 que casarse con \u00e9l.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n De pie en el jard\u00edn del empresario, el prestamista se agacha y recoge dos guijarros.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n Mientras las recog\u00eda, la hija not\u00f3 que hab\u00eda tomado dos piedras negras y las hab\u00eda puesto en la bolsa.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n El prestamista luego le pide a la hija que busque en la bolsa y elija uno.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n La hija tiene tres opciones de qu\u00e9 hacer:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n Ella piensa un rato y saca una piedra de la bolsa y antes de mirarla "accidentalmente<\/strong>\u201d lo deja caer al suelo con el resto de los guijarros. Luego se dirige al prestamista:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n \u201cOh, qu\u00e9 torpe de mi parte. No importa si miras en la bolsa - el guijarro que queda, podr\u00e1s decir qu\u00e9 guijarro eleg\u00ed. "<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n El guijarro que qued\u00f3 en la bolsa es obviamente negro, y como el usurero no quiere quedar expuesto, debe fingir que el guijarro que dej\u00f3 caer la hija era blanco y saldar la deuda del padre.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n \u2026<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n Mientras un grupo de ranas viaja por el bosque, dos de ellas caen en un pozo profundo. Cuando las otras ranas se re\u00fanen alrededor del hoyo y ven cu\u00e1n profundo es, les dicen a las dos ranas que no les queda esperanza.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n Sin embargo, las dos ranas decidieron ignorar lo que dec\u00edan los dem\u00e1s y continuaron tratando de saltar fuera del pozo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n A pesar de sus esfuerzos, el grupo de ranas en la parte superior del hoyo todav\u00eda cre\u00eda que deb\u00edan darse por vencidos. Que nunca se escapar\u00e1n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n Finalmente, una de las ranas en el hoyo se da por vencida y muere. La otra rana sigui\u00f3 saltando tan lejos como pudo. Una vez m\u00e1s, la multitud se enfureci\u00f3 y grit\u00f3 para detener el dolor y simplemente morir.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n La rana salt\u00f3 a\u00fan m\u00e1s fuerte y finalmente escap\u00f3. Cuando sali\u00f3, las otras ranas dijeron: "\u00bfNo nos escuchaste?"<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n La rana les explic\u00f3 que era sorda. Ella pens\u00f3 que la estaban animando todo el tiempo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n \u2026<\/p>\r\n \u00c9rase una vez un ni\u00f1o peque\u00f1o que ten\u00eda muy mal genio. Su padre decidi\u00f3 darle una bolsa de clavos y le dijo que cada vez que el ni\u00f1o perdiera los estribos, deber\u00eda clavar un clavo en la cerca.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n El primer d\u00eda, el ni\u00f1o clava 37 clavos en esta cerca.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n Durante las pr\u00f3ximas semanas, el ni\u00f1o gradualmente comenz\u00f3 a controlar su temperamento y la cantidad de clavos que clav\u00f3 en la cerca disminuy\u00f3 lentamente.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n Le result\u00f3 m\u00e1s f\u00e1cil controlar su temperamento que martillar esos clavos en la cerca.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n Y finalmente lleg\u00f3 el d\u00eda en que el ni\u00f1o no perdi\u00f3 los estribos en absoluto. Le cont\u00f3 la noticia a su padre, y el padre sugiri\u00f3 que el ni\u00f1o se sacara un clavo cada d\u00eda cuando mantuviera su temperamento bajo control.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n Pasaron los d\u00edas y el ni\u00f1o finalmente pudo decirle a su padre que todas las garras hab\u00edan desaparecido. El padre tom\u00f3 a su hijo de la mano y lo condujo hasta la cerca.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n \u201cLo has hecho bien, hijo m\u00edo, pero mira los agujeros en la cerca. La cerca nunca ser\u00e1 la misma. cuando dices cosas<\/a> en ira, dejan una marca como esta. No importa cu\u00e1ntas veces digas lo siento, la herida sigue ah\u00ed. "<\/p>\r\n\r\n